(LAS FOTOS LAS SUBIREMOS MAÑANA, CUANDO COMPREMOS EL CABLE DE LA CAMARA)
Hola hermanos del hemoal.
Los dos días que hemos estado en Chicago los hemos dedicado a patearnos de arriba a abajo la ciudad. Y nos ha encantado. A parte de sus rascacielos, sus arquitectónicos edificios, sus museos (aunque no hemos entrado en ninguno) y sus tiendas, nos ha sorprendido la cantidad de parques que hay donde la gente corre, monta en bici, juega a baseball, a tenis y a nuestro fútbol durante todo el día. A la gente de chicago la podemos dividir en obesos y en superdeportistas, sin importar la edad, encontramos desde niños-bola hasta abueletes jugando a fútbol con papeleras como porterías.
Ahh! Chicago tiene playa!! Aunque no había mucha gente, nosotros no hemos podido evitar poner los pies en remojo ante la atenta mirada de los vigilantes de la playa que en vez de ir en motos de agua como los de la tele iban en barquitas a remo, y entonces lo hemos comprendido todo.. el agua está muy fría!. A pesar de sufrir congelaciones en los pies hemos podido disfrutar de unas preciosas vistas de la ciudad tumbados en la arena.
A parte de playas, la costa del lago Míchigan la componen los ya mencionados parques, puertos bastante grandes llenos de yates y veleros, paseos, y un festival llamado "taste of chicago", donde podías encontrar todas las variedades culinarias de la ciudad. Aquí hemos vuelto a pecar de primos.. a la entrada ponía: "8 dólares 12 tickets" ante lo que inmediatamente pensamos: "nos vamos a poner moraos por 4$ cada uno" insantes después volvimos a la realidad cuando nos cobraron 5 tickets por un agua.
Aquí en Chicago parece que gusta bastante el fútbol y no hemos tenido problemas para ver el partido de España. Previa recomendación de Alí-Mushafari alias"el bakaleta" (recepcionista del hostal), lo fuimos a ver a un bar irlandés. Nos encontramos con un muy buen ambiente: había muchos alemanes animando a alemania y mucha gente no española animando a España. Tenía bastante gracia ver como un "negrillo" de 2x2 clavado a Shaq se llevaba las manos a la cabeza cuando torres la mandó al palo o como gritaba cuando metió el gol. Hicimos buenas migas con él, llegando incluso a hacer un pacto: nosotros nos asegurábamos de que nadie le tocaba la cerveza cuando iba al baño y él se aseguraba de que ningún alemán nos tocaba.
Nos despedimos desde el aeropuerto de Chicago mientras esperamos a que salga el vuelo a San Diego que tiene 198832487 horas de retraso por "missing crew". Gracias por venir tripulación.